¿Sabemos en qué cosas piensan los chicos flacos que usan camisas leñadoras y sólo una vez por mes se cortan un poco el flequillo? ¿Sabemos cuáles son las hazañas que hacen que algunos insectos se destaquen entre sus pares y sean considerados héroes?
¿Tenemos alguna idea acerca de cuáles son las motivaciones que impulsan a los conejos desgarbados a tener, de vez en cuando, el irredimible impulso sexual de morderle los bíceps a un conejo hueco y musculoso?
ÑEC!
Entonces, dice el ratón, ¿Por qué insistimos en intentar responder a otras cuestiones menos importantes y más dificiles, como por ejemplo, el origen genético o cultural de la habilidad para el canto?
Psss, volvamos a las cosas escenciales!
